Se cruzó en mi diario vivir hoy...
O más bien dicho anoche, cuando estaba con mi amiga Claudia en el After Office del Castillo Hidalgo, el Señor H, un chileno como pocos hay, dirigente del comercio en Chile y otros países más en latinoamérica, de 3X años, muy simpático realmente, con un largo pasado y muchos estudios en muchas áreas como la política y el área de liderazgo. De caracter fuerte pero amable a la vez, alguien motivador que no se deja pasar a llevar ni se deja impresionar fácilmente por los papeles y títulos, sino más bien por lo que el sentido común debiera dictar en nuestras vidas. Eso es, las huellas que ha dejado la persona en cuestión a lo largo de su vida, las marcas e impactos que ha hecho al mundo que le merezcan a dicha persona ser reconocida y recordada por otros.
Después de haber bebido unos tragos en un ambiente muy relajado como suele ser característico en el Castillo Hidalgo, nos fuimos de ahí a eso de las 2 de la mañana bajando el cerro entre conversa y conversa bilingüe, partimos hacia otro lado.
Al llegar me encontré con un lugar seudo familiar, ya había pasado frente a la cámara otras veces, sin embargo, al entrar al lugar se sintió un ambiente muy diferente. El sitio era acogedor pero emanaba la fiereza de quienes lo habitan durante el día dadas las energías que flotaban en su aire. Era un aire algo pesado, pero no ahogaba.
Aunque lo increíble fue al entrar a la sala de reunion principal.
Al centro del salón, una gran mesa sobre una gran alfombra, rodeadas por 10 sillas lujosas, dos ventanas y un mini-salón al fondo, semi-separado por una entrada, con sillones y una mesa de centro. Todo envuelto por cuatro paredes finamente trabajadas, como en el resto del castillo, al igual que el techo. Me llamó mucho la atención un cuadro que había al fondo, el cual no pude ver bien dada la poca luz del lugar y dado el hecho que no se encendió luz alguna.
Nostalgia...
En esta sala, apenas entré a ella, me vino a la mente un flash-back, viéndome sentado en una de las sillas, opuesta a la cual me encontraba sentado en aquel instante. Es un vago "recuerdo" como bien pudo ser una premonición según lo que insistía H, que recalcaba el hecho que en dicha sala, se toman las decisiones que mueven el sector privado de Chile. En la mencionada sala, me encontraba con dirigentes importantes, desconozco el diálogo mas sí podría tal vez reconocer una o dos caras las cuales se encontraban ahí junto a mí compartiendo una discusión en la misma mesa.
Algo me dice que volveré ahí. En el lugar preciso, en el momento exacto. La sala fué para mí un lugar demasiado familiar para solo mantenerla en el recuerdo del momento en que me supe ahí sintiendo la cargada energía de miles de batallas intelectuales libradas por los mejores del país.
Este post va dedicado a mi amiga Claudia y a mi nuevo amigo. Chicos, muchas gracias de corazón por lo vivido anoche.
jueves, 5 de febrero de 2009
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vaya, qué historias se tejen en medio de esos After Hours... a veces la gente más influyente es, a la vez, la más sencilla
ResponderEliminarMe encanta la inocencia y candidez que proyectas... de todas, esta fue tal vez la experiencia más freak que he vivido en el último tiempo y creeme que vivo cosas freak habitualmente... bueno mi impresionable amigo.. sólo quiero que sepas que te tengo una gran estima, eres por lejos uno de mis amigos mas queridos...muchos cariños y con el tiempo se que verás esta experiencia en perspectiva...muchos abrazos!!!
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